Pan: cuál elegir, cuánto comer y con qué combinarlo
Descubre qué pan es más saludable según la ciencia: conoce el valor del grano entero, la porción diaria recomendada y con qué combinarlo para saciarte mejor.
¿El pan puede formar parte de una alimentación variada?
Sí. El pan puede formar parte de una alimentación variada y equilibrada. La NOM-043-SSA2-2012 recomienda preferir los cereales de grano entero, debido a su aporte de fibra y otros nutrimentos.
En la misma línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los carbohidratos provengan principalmente de cereales integrales, verduras, frutas y legumbres, como parte de una alimentación saludable.
Una alimentación variada puede incluir distintos tipos de pan, cuyos ingredientes y composición nutrimental determinan sus características y aportes. La evidencia científica señala diferencias importantes según el tipo de cereal utilizado. Por ejemplo, un metaanálisis encontró una asociación entre un mayor consumo de granos enteros y un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad (Hu et al., 2023).
Por otra parte, una revisión sistemática de ensayos clínicos mostró que la fortificación de productos de panificación con vitamina B9 (folato) puede aumentar las concentraciones sanguíneas de esta vitamina (Kaim & Goluch, 2023).
¿Qué pan elegir para lograr una alimentación equilibrada?
El pan puede elegirse por su composición y por la forma en que complementa las necesidades de cada persona:
- Grano entero: mayor aporte de fibra y componentes naturales del grano
- Blanco o refinado: fuente de carbohidratos y energía; puede estar fortificado
- Granos germinados: la germinación puede favorecer la disponibilidad de nutrimentos y compuestos bioactivos
- Sin gluten: necesario cuando debe excluirse esta proteína; su calidad depende de la formulación
- Harinas alternativas: los cereales, pseudocereales o las leguminosas pueden complementar el aporte de proteína, fibra y micronutrimentos
La composición nutrimental y las propiedades tecnológicas del pan varían según el tipo de harina, los ingredientes incorporados y el procesamiento. Una revisión sobre el valor nutrimental del pan destaca cómo influyen estos factores en su composición. (Ribet et al., 2025).
Asimismo, las investigaciones sobre productos de panificación sin gluten (Singla et al., 2024) y panes elaborados con harinas de leguminosas germinadas (Chinma et al., 2025) muestran que la selección de ingredientes y su proporción en la formulación pueden modificar tanto la calidad nutrimental como las características tecnológicas del producto final.
¿Cuánto pan puedo comer?
No existe una cantidad única de pan adecuada para todas las personas: la porción depende de los requerimientos energéticos individuales, el nivel de actividad física, las necesidades de salud y el resto de los alimentos que se consumen durante el día, incluidos otros cereales y tubérculos.
Como referencia, las Guías Alimentarias Saludables y Sostenibles para la Población Mexicana consideran una rebanada de pan integral o medio bolillo integral como una porción y recomiendan ajustar el número total de porciones de este grupo según edad y sexo (Secretaría de Salud, INSP & UNICEF, 2025).
El pan y su relación con la salud digestiva, la saciedad y la respuesta glucémica
Es cierto que muy pocas veces comemos solamente pan, casi siempre lo untamos, lo rellenamos o lo acompañamos con algo más. Y esas combinaciones pueden marcar la diferencia en cómo lo digerimos y en cuánto tiempo nos sentimos satisfechos.
La respuesta glucémica, es decir, los cambios en la concentración de glucosa en sangre después de comer, depende de diversos factores, entre ellos la composición de los alimentos y la combinación de nutrimentos presentes en una comida. Las grasas, las proteínas y la fibra pueden modificar esta respuesta.
Además, la fibra dietética contribuye al funcionamiento del sistema digestivo, ya que favorece el volumen y la consistencia de las heces y facilita el tránsito intestinal (EUFIC, 2020; Valdés Ramos, 2019).
La evidencia experimental también sugiere que combinar el pan con otros alimentos puede influir en la respuesta metabólica y la saciedad. En un ensayo con 15 hombres sanos, consumir pan acompañado de ensalada de verduras se asoció con concentraciones sanguíneas de glucosa e insulina significativamente menores a los 45 y 60 minutos que consumir pan solo (Yuan et al., 2026).
Por otra parte, un estudio cruzado con adultos con sobrepeso encontró que añadir aguacate a una comida aumentó la sensación de satisfacción y redujo el deseo de comer durante las horas posteriores (Wien et al., 2013). En conjunto, estos hallazgos respaldan la conveniencia de acompañar el pan con verduras y fuentes de proteína, como huevo, queso o frijoles, así como con alimentos ricos en grasas saludables, como el aguacate, las nueces y el aceite de oliva, para diversificar el aporte nutrimental y favorecer la saciedad.
Estas combinaciones son especialmente útiles para las personas con diagnóstico de diabetes. La Asociación Americana de Diabetes (ADA) recomienda preferir carbohidratos poco procesados y ricos en fibra, como los panes de grano entero y reducir el consumo de granos refinados.
Como referencia, un alimento con al menos 3 g de fibra por porción se considera una opción alta en fibra. La misma asociación señala que no existe un plan de alimentación único para todas las personas con diabetes, por lo que debe ajustarse a cada caso con apoyo de un nutriólogo (American Diabetes Association Professional Practice Committee, 2026).
Conclusión
El pan puede formar parte de una alimentación equilibrada, variada y placentera. Más que eliminarlo, lo importante es elegirlo de acuerdo con nuestras necesidades, cuidar las porciones y prestar atención a cómo lo combinamos.
Las opciones integrales, blancas, de granos germinados, sin gluten o elaboradas con harinas alternativas ofrecen distintas características, por lo que la mejor elección dependerá de su composición y de las necesidades individuales.
Un consejo práctico: prioriza los panes de grano entero, acompáñalos con verduras, proteínas y grasas saludables, y adapta las porciones a tus requerimientos.
Porque comer bien se trata de aprender a elegir los alimentos y disfrutarlos como parte de una alimentación completa y consciente.
References
- American Diabetes Association Professional Practice Committee. (2026). 5. Facilitating positive health behaviors and well-being to improve health outcomes: Standards of care in diabetes—2026. Diabetes Care, 49(Suppl. 1), S89–S131. https://doi.org/10.2337/dc26-S005
- Bimbo BNutrition. (2024, 30 de julio). Evolución de la panificación: Cómo se hace el pan a lo largo del tiempo. https://bnutrition.com/es/evolucion-de-la-panificacion
- Chinma, C. E., Ezeocha, V. C., Adedeji, O. E., Jolayemi, O. S., Onwuka, Q. I., Ilowefah, M. A., Adebo, J. A., Rosell, C. M., Bamidele, O. P., & Adebo, O. A. (2025). Germinated/fermented legume flours as functional ingredients in wheat-based bread: A review. Journal of Food Science, 90(2), Article e70022. https://doi.org/10.1111/1750-3841.70022
- European Food Information Council. (2020, 14 de enero). Las funciones de los carbohidratos en el cuerpo. https://www.eufic.org/es/que-contienen-los-alimentos/articulo/las-funciones-de-los-carbohidratos-en-el-cuerpo
- Hu, H., Zhao, Y., Feng, Y., Yang, X., Li, Y., Wu, Y., Yuan, L., Zhang, J., Li, T., Huang, H., Li, X., Zhang, M., Sun, L., & Hu, D. (2023). Consumption of whole grains and refined grains and associated risk of cardiovascular disease events and all-cause mortality: A systematic review and dose-response meta-analysis of prospective cohort studies. The American Journal of Clinical Nutrition, 117(1), 149–159. https://doi.org/10.1016/j.ajcnut.2022.10.010
- Kaim, U., & Goluch, Z. S. (2023). Health benefits of bread fortification: A systematic review of clinical trials according to the PRISMA statement. Nutrients, 15(20), Article 4459. https://doi.org/10.3390/nu15204459
- Ribet, L., Kassis, A., Jacquier, E., Monnet, C., Durand-Dubief, M., & Bosco, N. (2025). The nutritional contribution and relationship with health of bread consumption: A narrative review. Critical Reviews in Food Science and Nutrition, 65(28), 5698–5725. https://doi.org/10.1080/10408398.2024.2428593
- Secretaría de Salud. (2009, 27 de julio). Norma Oficial Mexicana NOM-247-SSA1-2008, Productos y servicios. Cereales y sus productos. Cereales, harinas de cereales, sémolas o semolinas. Alimentos a base de cereales, semillas comestibles, harinas, sémolas o semolinas o sus mezclas. Productos de panificación. Disposiciones y especificaciones sanitarias y nutrimentales. Métodos de prueba. Diario Oficial de la Federación. https://sidof.segob.gob.mx/notas/5100356
- Secretaría de Salud. (2013, 22 de enero). Norma Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012, Servicios básicos de salud. Promoción y educación para la salud en materia alimentaria. Criterios para brindar orientación. Diario Oficial de la Federación. https://sidof.segob.gob.mx/notas/5285372
- Secretaría de Salud, & Instituto Nacional de Salud Pública. (2025). Guías alimentarias saludables y sostenibles para la población mexicana (2.ª ed.). Gobierno de México. https://www.gob.mx/salud/sinsamac/es/documentos/guias-alimentarias-saludables-y-sostenibles-para-la-poblacion-mexicana-2025
- Singla, D., Malik, T., Singh, A., Thakur, S., & Kumar, P. (2024). Advances in understanding wheat-related disorders: A comprehensive review on gluten-free products with emphasis on wheat allergy, celiac and non-celiac gluten sensitivity. Food Chemistry Advances, 4, Article 100627. https://doi.org/10.1016/j.focha.2024.100627
- Valdés Ramos, R. (2019, 12 de febrero). Fibra dietética y control de peso. Hablemos Claro. https://hablemosclaro.org/fibra-dietetica-y-control-de-peso/
- Wien, M., Haddad, E., Oda, K., & Sabaté, J. (2013). A randomized 3 × 3 crossover study to evaluate the effect of Hass avocado intake on post-ingestive satiety, glucose and insulin levels, and subsequent energy intake in overweight adults. Nutrition Journal, 12, Article 155. https://doi.org/10.1186/1475-2891-12-155
- World Health Organization. (2023). Carbohydrate intake for adults and children: WHO guideline. https://www.who.int/publications/i/item/9789240073593
- Yuan, M., Kawada, N., Takeda, Y., Matsuoka, R., & Utsunomiya, K. (2026). Simultaneous consumption of vegetable salad with bread attenuates postprandial serum glucose elevation in healthy adults: A single-ingestion open-label crossover trial. BMC Research Notes, 19, Article 262. https://doi.org/10.1186/s13104-026-07836-0