¿Qué es la alimentación consciente?
Prácticamente, todos nos hemos convertido en multitareas, por ejemplo, somos capaces de comer en automático, lo más rápido posible, mientras revisamos el celular, trabajamos en la computadora, vemos algo en la pantalla o incluso durante nuestros traslados. Comemos sin realmente decidir ni caer en cuenta de qué se ingiere ni cuánto se ingiere, ignorando las propias señales de hambre y saciedad.
La alimentación consciente permite la relación con la comida a través de un estado de atención plena.
La alimentación consciente, llamada también mindful eating o mindfoodness, recomienda estar conscientes con los cinco sentidos antes, durante y después de comer. Los colores, los brillos, las formas, las texturas, los aromas fuertes o los delicados, los sonidos antes de comer, al morder el alimento y finalmente, los sabores.
La alimentación consciente busca volverse un estilo de vida. Es aprovechar al máximo la experiencia de comer, desde comprar los alimentos, hasta su sustentabilidad con el planeta. Es disfrutar cada bocado y las sensaciones que se viven en el cuerpo, enfocándonos en el momento presente y no en lo que sucederá en mediano o largo plazo. Es relacionarse con los alimentos, en consciencia y en presencia.
De acuerdo con The Center of Mindful Eating, comer con atención plena es:
- Permitirse caer en cuenta de las oportunidades positivas y nutritivas que están disponibles a través de la selección y preparación de alimentos, respetando la sabiduría interna.
- Utilizar los sentidos para elegir comer alimentos que sean tanto placenteros, como nutritivos para el cuerpo.
- Reconocer las respuestas a los alimentos (si son agradables, desagradables, o neutros).
- Volverse consciente del hambre física y de las señales de saciedad para guiar las decisiones de comenzar y parar de comer.

Estrategias para una alimentación consciente
La mejor manera para afrontar el reto de disfrutar de nuestros deliciosos platillos, manteniendo el límite que el cuerpo plantea y sin caer en excesos, es recurrir a la alimentación consciente. A continuación, se presentan algunas estrategias útiles.
- Al comprar los alimentos, en particular para esas comidas o cenas festivas es importante integrar a toda la familia. Ir al supermercado juntos y cuando estén comprando, revisen lo que van poniendo en el carrito, pensando cómo se sentirán al comerlo, sin etiquetarlo ni prejuzgar.
- Al poner los ingredientes en la cocina, descubran juntos lo que tocará disfrutar hoy y cómo los sentidos los van percibiendo desde antes de cocinarlos.
- Al preparar los alimentos, conscientemente identifiquen las señales de cada uno de sus sentidos. Pueden ayudarse del resto de la familia para ver si hay coincidencias en lo que perciben.
- Procuren mantenerse lejos de la tecnología y de otras distracciones. Por supuesto, apagar el celular y alejarlo de la mesa. No comer frente a la televisión ni a la computadora, ni tampoco leyendo. Suena muy complicado dedicarse solo a comer, aunque se puede lograr. Hay que darle a la alimentación su valor prioritario en la vida.
- En la mesa, sentados, detecten su nivel de hambre del 1 al 10. Noten si alguno “muere de hambre”, identifiquen si hubo alguna emoción como enojo, tristeza o alegría y en su caso, tomen algunas respiraciones para manejar y transformar el momento emocional, evitando comer de más por esa causa.
- Tomen un minuto antes de comer para observar lo que hay en la mesa y contemplar quiénes están sentados alrededor de ella. Incluso pueden agradecer su presencia y el poder disfrutar de los alimentos en familia. Respiren unos segundos antes de iniciar.
- A la hora de comer, deben servir lo que cada miembro de la familia realmente puede comer. Ahora sí, inviten a todos los sentidos a la mesa.
- Coman con bocados pequeños. Mastiquen más veces de lo que lo hacen actualmente. Dejen los cubiertos en el plato entre bocado y bocado.
- Al terminar, revisen conscientemente si tienen más hambre. Esto es clave para que todos los miembros de la familia, identifiquen las señales de saciedad. Así como anteriormente lo hicieron con las señales de hambre.
- A la hora de recoger los platos, encuentren si algunos de los residuos pueden ir a la composta, con el fin de también contribuir con la armonía con el planeta. Puede ser una oportunidad para tener un huerto en casa y sembrar sus propios alimentos.

Incorporación de hábitos saludables
Realizar la práctica de alimentación consciente con frecuencia, permite desarrollar hábitos de alimentación cada vez más saludables. Investigaciones en diferentes partes del mundo poco a poco van demostrando científicamente cómo la práctica de mindful eating particularmente en las madres, influye en los hábitos de alimentación de sus hijos para lograr sostenerlos a largo plazo. La influencia es aún mayor que la de solo contar con información sobre alimentación saludable.
Mientras mayor consciencia exista sobre lo que está en el plato, se lograrán decisiones más saludables y que, adicionalmente, brindarán mayor satisfacción. Implica poder decidir por cuenta propia los alimentos que nos hacen sentir bien. Es confiar en la sabiduría interna para tomar las decisiones más positivas para el organismo, que se traducirán en hábitos cada vez más saludables.
Al estar en mayor comunicación con el organismo, se puede comer más lentamente, favoreciendo la masticación y por tanto, la digestión. Y también, se logra una liberación de creencias y expectativas sobre los alimentos y el acto de comer. Se pueden ver a los alimentos sin etiquetas negativas ni positivas. Al no prejuzgar, existe la oportunidad de experimentarlos, de combinarlos y finalmente de disfrutarlos, como probablemente nunca antes había sido posible.
Finalmente, la alimentación consciente contribuye a fomentar hábitos saludables al reducir el hambre emocional. Tiene el potencial de reducir las respuestas automáticas y de falta de atención a los alimentos. La llamada “hambre emocional” que está desencadenada por emociones tan diferentes como la tristeza, la ira y la alegría, es más fácilmente identificable con la atención plena y se puede reducir el impulso de comer demasiado para mitigar el dolor que causan estas emociones.
Conclusiones
La alimentación consciente permite regresar a la sabiduría interna de cada persona. Encontramos demasiada información tan diversa y abundante sobre cómo lograr una alimentación saludable que llega a ser confuso cómo mantener estas prácticas en fiestas o celebraciones. Incluso no se tiene claro a quién hacer caso. A través de la práctica cotidiana del mindful eating, lograremos identificar lo que para nosotros mismos es lo más adecuado, saludable y disfrutable. ¡Empecemos ya con esta práctica consciente!
Fuentes de consulta
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