Para poder disfrutar de las propiedades nutrimentales y organolépticas de los alimentos, es necesario mantenerlos en buen estado desde el momento en que se producen hasta que llegan a nuestras manos. De ahí la importancia de los alimentos procesados.
Para que los alimentos sean seguros y agradables para el consumo, también deben conservar su sabor, color y textura. Algunos alimentos procesados resultan más prácticos y fáciles de preparar que sus versiones recién cosechadas. Es fundamental conocer a fondo estas ventajas de los alimentos procesados y disipar los mitos existentes con verdades basadas en ciencia fundamentada.
¿Qué son alimentos procesados? Definición y propósito
Según el Codex Alimentarius, un conjunto de normas y directrices elaboradas por expertos de la FAO y la OMS, un alimento procesado es cualquier alimento transformado de su estado original con el fin de:
- Garantizar su seguridad para el consumo
- Aumentar su tiempo de conservación
- Facilitar su transporte, almacenamiento y distribución
- Mejorar su sabor, textura o color
- Incorporar nutrimentos o compuestos con funciones distintas a las de su esencia
Gran cantidad de estos procesamientos se realizan en casa y son tan sencillos como el lavado, el corte y el enfriado/congelado; sin embargo, existen otros más complejos como la pasteurización, la esterilización, la fermentación, la deshidratación, la irradiación o el envasado al vacío.
Ejemplos y tipos de alimentos procesados
Nuestra forma de alimentarnos ha evolucionado, adaptándose a los cambios en la vida diaria. Actualmente, quienes residimos en grandes ciudades, disponemos de menos tiempo para cocinar y el número de hogares unipersonales está en aumento. Pero al mismo tiempo, la facilidad del transporte global permite que los productos lleguen a nuestra mesa desde cualquier rincón del planeta.
La apertura de mercados y el crecimiento de grandes cadenas de autoservicio y puntos de venta cercanos a los hogares han facilitado el acceso a una gran variedad de alimentos procesados. Esto significa que podemos encontrarlos con facilidad tanto en zonas rurales como en la oficina o en la escuela.
Aunque son muy conocidos, existen muchos mitos sobre estos alimentos, pero hoy los aclaramos con información veraz.
Mitos vs. realidades acerca de los alimentos procesados
Mito
“Los alimentos procesados son dañinos”
Realidad
Los alimentos se han procesado durante miles de años. Muchas técnicas, como calentar la leche cruda para evitar daños o envasar verduras al vacío, se crearon para que los productos lleguen de forma segura a tu mesa. Gracias a estos procesos, se reduce el riesgo de enfermedades sin perder el sabor ni los nutrimentos indispensables. Además, la industria alimentaria se rige por reglamentos y normas nacionales e internacionales que establecen criterios de higiene e inocuidad en su procesamiento y distribución.
Mito
“Lo natural siempre es mejor”
Realidad
Aunque la etiqueta "natural" es atractiva, no siempre asegura inocuidad o valor nutrimental. Alimentos crudos pueden contener toxinas o bacterias, como leguminosas mal cocidas o frutas sin lavar. Procesos como la cocción o la fermentación controlada eliminan estas sustancias y optimizan la absorción de vitaminas y minerales.
Mito
“Los alimentos procesados no tienen nutrimentos”
Realidad
El contenido nutrimental no depende de si el alimento es "procesado", sino de la materia prima y del proceso de elaboración. Por ejemplo, la harina fortificada con hierro, zinc, ácido fólico y otras vitaminas ayuda a combatir deficiencias en diversas poblaciones. Además, métodos como el secado o la liofilización (deshidratación por frío) conservan la mayoría de las vitaminas y minerales del alimento original.
Mito
“Si tiene aditivos, no es saludable”
Realidad
Los aditivos autorizados (conservantes, antioxidantes, emulsionantes) se someten a rigurosas evaluaciones por parte de organismos internacionales. Se añaden en dosis mínimas que no afectan la salud y contribuyen a que el alimento conserve su frescura, textura y sabor. Su función es asegurar que el producto llegue en óptimas condiciones hasta el momento de su consumo.
Alimentos procesados con sentido
La alimentación abarca múltiples dimensiones: nutrición, cultura, economía, tecnología y sostenibilidad. Los alimentos procesados se integran en este sistema. Es crucial fomentar una cultura alimentaria informada, inclusiva y fundamentada en evidencia, lo que implica reconocer la diversidad de productos y valorar los avances tecnológicos en nuestro favor.
Ideas para combinar alimentos frescos con alimentos procesados
Estos alimentos procesados, ricos en proteínas, fibra, vitaminas y minerales, son una forma sencilla de enriquecer platillos elaborados con ingredientes frescos.
Nutrición con sentido
Tenemos a nuestro alcance una gran variedad de alimentos innovadores, fáciles de preparar, que destacan por su aporte de nutrimentos, seguridad para el consumo y disponibilidad a lo largo del año en diversas geografías. Al incorporar alimentos procesados de manera consciente —eligiendo opciones con pocos ingredientes y combinándolos con frescos, proteínas y grasas saludables— es posible disfrutar de una alimentación práctica, nutritiva y, por supuesto, saludable.
¿Te habías dado cuenta de cómo los alimentos procesados pueden contribuir a tu salud todos los días?
Fuentes de consulta
El desperdicio masivo de alimentos, un problema no solo de los países ricos. (2021, 4 marzo). Noticias ONU. https://news.un.org/es/story/2021/03/1489102
Fitzgerald, M. (2023). It is time to appreciate the value of processed foods. Trends In Food Science & Technology, 134, 222-229. https://doi.org/10.1016/j.tifs.2023.03.001
La AATA en defensa de los alimentos procesados: Alimentos procesados y envasados: indispensables para el abastecimiento global. (2020, 12 julio). Asociación Latinoamericana y del Caribe de Ciencia y Tecnología de Alimentos. https://alaccta.org/el-debate-sobre-los-alimentos-procesados/